Usos, costumbres y tradiciones
Agradecemos las aportaciones que puedan hacernosQueremos dar las gracias públicamente a nuestros informantes Vicente López Corrales y Félix González Morán. Agradecemos las aportaciones que puedan hacernos.
TOQUES DE CAMPANA
En
todos los pueblos las campanas han sido el anuncio de los
acontecimientos que en él sucedían .Cualquiera de las cosas que tienen
cierta importancia en la vida han sido acompañadas por algún toque de
las campanas, desde que nacemos hasta el último día.
El campanario de Palacios tiene siete campanas, cada una de un tamaño y un sonido distinto, salvo “las esquilillas” que son dos y por decirlo de alguna manera “gemelas”.
Por supuesto, cada una tiene su cometido y cada combinación de sonidos corresponde a algún acontecimiento distinto.
Los toques para anunciar la misa normal se hacen con la campana que da al norte que se llama de la Virgen de las Candelas. Se tocan tres veces y después de la secuencia que suele constar de 60 ó 70 toques se espera un poco y se da sólo 1 si es primero,2 si es el segundo y 3 si es el tercero y cuando se da este último sabemos que comienza la misa o el servicio religioso que sea.
Con la campana que está en el lado opuesto, el sur ,y que es la más grande, llamada “zambomba”,con toques rápidos se anuncia fuego .También se la voltea en las fiestas señaladas junto con las demás y los esquilones.
Cuando alguien del pueblo fallece las campanas doblan (combinación de sonidos de la campana de las Candelas, la zambomba y de los dos esquilones situados al oeste ).Si la persona fallecida es mujer se dan dos toques antes de comenzar la secuencia y si es hombre se dan tres; estos toques se llaman clamores.
Si el fallecido es una niña o un niño se hace la misma distinción pero las campanas que se tocan son las esquilillas llamadas “ pascualejas ”.
ESTILO Y COSTUMBRE
Cuando
alguien iba al pueblo con intención de establecer relación con una
chica, al segundo domingo que se les veía paseando solos, los mozos del
pueblo se dirigían al pretendiente pidiéndole “el estilo y
costumbre”.Normalmente el forastero se resistía alegando que era muy
pronto y que allí no había nada, pero se le acosaba y no se les dejaba
estar solos hasta que al domingo siguiente pagaba medio cántaro de vino
o uno entero dependiendo de su grado de esplendidez .Era una señal de
las buenas intenciones con las que se iniciaba la relación y la
expresión ”ya he pagado el vino” garantizaba la normalidad de las
visitas.
ENTRAR EN CASA
Un
noviazgo normal se desarrollaba como en cualquier época incluida la
actual .La pareja salía a pasear y hacían las cosas habituales de los
jóvenes, pero la formalización explícita de la relación venía cuando el
novio decidía “entrar en casa”.Un día la novia decía a sus padres que
su novio quería hablar con ellos, a lo que el padre contestaba "pues
mañana a las ocho", por ejemplo; y a esa hora ,nervioso ,limpio y con
cara de no haber roto nunca un plato llamaba el novio, le abrían la
puerta y la conversación se desarrollaba más o menos en estos términos:
“Como usted sabrá llevo tanto tiempo saliendo con su hija y como vamos
en serio le quiero decir que en un año aproximadamente queremos
casarnos”,a lo que el padre solía contestar:”pues me parece bien y lo
que quiero es que seáis formales y que no déis nada de que hablar”.
Y con esta promesa de casamiento y de formalidad quedaba establecida la relación.
OBLIGACIONES DE LOS NOVIOS
Un
novio que se considerara serio tenía la obligación el día antes de la
boda de ir por las casas de los vecinos y conocidos que no habían sido
invitados a la boda a participarles del hecho e invitarles al agasajo
que habría después de misa. Asimismo, debía de pagar medio cántaro de
vino a los viejos .Otra costumbre era que, después de misa, la pareja
iba a determinadas casas donde había una relación de amistad a
visitarles para enseñar los vestidos y recibir los parabienes de los
visitados que habitualmente les obsequiaban con algún regalo.
LA CENCERRADA
Cuando
uno de los contrayentes era viudo los jóvenes provistos de cencerros
iban a las ventanas de la casa donde dormía la pareja a tocar durante
la noche.
EL GANADERO
Todas
las familias tenían por lo menos un cerdo para poder hacer la matanza y
la manera habitual de alimentarle era llevarle al “ganadero”.En
Palacios era un corral ( corral comunal ) que estaba situado en la
ronda norte , allí llevaba cada uno su cerdo (o varios) y un señor se
encargaba de sacarlos al campo durante todo el día para que comieran a
cambio de un pequeña cantidad de dinero. Era normal ver, sobre todo al
atardecer, como se llenaban las calles de cerdos sueltos y cada uno se
dirigía a su pocilga
ACARREO
Es
curioso que dentro de las labores de recolección que se producían en
verano, la que tenía una manifestación más ostentosa en la celebración
de su conclusión era el acarreo (llevar los haces de mies de las
tierras a la era para ser trillada).En el último carro que salía de las
tierras se ponía una cruz o un muñeco hecho con la misma mies y por
supuesto se festejaba con vino.
SERENOS
Había
dos serenos en invierno vestidos con un capote y llevaban una lanza .Su
misión, además de vigilar ,era la de ayudar a la gente durante esas
horas en cosas como llamar al médico, al veterinario o ir a la
“botica”.Solían estar desde las diez de la noche hasta las siete de la
mañana y cantaban las horas y el estado del tiempo .por ejemplo:”las
diez y sereno”,”las tres y lloviendo”,etc..Hacían una gran labor
CORRER LOS GALLOS
Cuando
se entraba en quintas la fiesta principal era la de correr los gallos.
El atuendo completo del mozo era unos pantalones normales , camisa
blanca ,corbata ,una cinta bordada (por su novia ,madre, hermana,
prima, amiga, etc. ) que le cruzaba el pecho, un puro, también bordado
con hilos de colores vivos, del que pendía una borla, mantón de Manila
o pañuelo y sombrero. Por supuesto, hacía falta un caballo debidamente
enjaezado y si no se tenía se pedía prestado (ver foto).
En la esquina del ayuntamiento que daba al pozo ,hoy cabina de teléfonos, se puede observar todavía una argolla, allí se ataba una maroma que acababa en un carro empinado al otro lado de la calle y en esa maroma se ataban, por las patas , tantos gallos como quintos eran. Y el objetivo principal de la fiesta era pasar subidos y a la carrera en los distintos caballos tantas veces como hiciera falta, hasta arrancar la cabeza de los gallos con las manos. Es obvio decir que en la cena se comía gallo.
En los años 50 esta fiesta se cambió sustituyendo los gallos por la cinta que antes se llevaba en el pecho.
LA BENDICIÓN
Para
muchos uno de los actos más emocionantes de su vida. Cuando una persona
se iba a casar y ya estaba arreglada y dispuesta a salir de casa, el
padre le llevaba a una habitación aparte y el novio (o novia) se ponía
de rodillas y el padre le bendecía significando la invocación de
protección para él y su futura familia además de hacerle depositario de
los valores tradicionales que le habían llevado hasta ese momento de su
vida.
Cuando el padre faltaba solía bendecir algún ascendiente familiar pidiendo permiso al interesado para hacerlo.

